El secreto de Puente Viejo

Tomas descubre a Francisca


Este viernes en El secreto de Puente Viejo… Urrutia habla claro con D. Ignacio, parece, dadas las circunstancias, que la verdad es  el camino menos malo, aunque el empresario teme la reacción de la familia. D. Ignacio medita en soledad la decisión que debe tomar respecto a Pablo.

Rosa se presenta muy de mañana en La Habana a saludar a su prometido y Adolfo se lo agradece, sus ánimos están siendo fundamentales y cree que conseguirá encajar  en la fábrica. Rosa se siente feliz y le apremia a tener un rato de intimidad y aunque el muchacho intenta zafarse, finalmente se la lleva a su dormitorio.

Ignacio pone fin a sus reflexiones, ha tomado una decisión. Marta comenta a Manuela el altruismo del alcalde y su decisión de no dejar a ningún niño sin juguetes de Reyes. D. Ignacio reúne a Pablo y Carolina y les dice la verdad, no pueden estar juntos porque en realidad son medio hermanos.

Matías da instrucciones a Damián y Alicia, está seguro que serán interrogados, pero deben de tener los tres la misma versión y negar su compromiso político. Huir le parece arriesgado, te convierte en fugitivo para siempre, por lo que ruega a Alicia que no dé ese paso. Creen que Matías, tras su paso por la cárcel y su puesto de concejal, logrará despistarlos mejor. Alicia está nerviosa y su madre trata de indagar en su inquietud.

Matías tiene su primera reunión como concejal y se sorprende al ver a Maqueda, pero en seguida se centran en lo importante. Tanto él, como Iñigo y Marta, aceptan de buen grado la primera propuesta de Mauricio, conseguir que ningún niño se quede sin regalo de Reyes. Damián traslada a Alicia su desconfianza sobre Matías, cree que mantiene una actitud muy despreocupada, pero ella le hace ver que está acostumbrado a ocultarse y que su actitud es una estrategia.

Tomas sugiere a Maqueda que espere la llegada de su madre, antes de decidirse por aceptar la concejalía, pero al capataz se le revuelve algo por dentro y decide que no tiene por qué consultarlo, es su vida privada y ha decido aceptar. Maqueda acepta  y el alcalde le presenta formalmente a Marta,  se conocen, pero nunca han coincidido demasiado, lo que sí parece es que ambos están dispuestos a trabajar por y para el pueblo.

D. Filiberto se presenta en La Habana y exige explicaciones a Antoñita. La sirvienta niega que fuera ella la del confesionario, pero finalmente lo reconoce y astutamente, inventa una mentira para que el sacerdote deje de presionarle. Antoñita encuentra a Francisca inconsciente y la sirvienta avisa a Tomas, al que le pide acompañarla, incapaz de explicarle lo que ocurre.