El secreto de Puente Viejo

Pepa le pide el divorcio a Alberto


Francisca se hunde tras la sentencia de muerte a Tristán

Soledad tranquiliza a los hermanos Castañeda que están preocupados por lo misterioso que está Juan con el asunto de su nuevo y secreto trabajo

Alberto le echa en cara a su mujer haberla ayudado con lo de la carta de Tristán, ella no aguanta la situación y le propone que se separen, cree que fue un error total lo del matrimonio. Alberto le pide tiempo para pensarlo. Más tarde le dirá que no acepta la separación y Pepa tendrá que aceptarlo.

Francisca encuentra a Soledad en la cocina de la Casona y ella le dice que ha ido en busca de noticias de Tristán en vez de admitir que ha ido a ver a Martín. La madre insiste en que la chica no es bien recibida en casa y le echa sin contarle nada de lo que le sucede a su hermano. Cuando Mauricio le cuente que fue él el que despeñó los materiales, ésta se enfadará con él.

La señora Montenegro irá a ver a su hijo a contarle cómo le han condenado a muerte. Francisca se rompe, llora por una vez desolada.

Ramiro y Alfonso han reunido a todo el pueblo para ayudar a Raimundo. Han rescatado todo el material del fondo del barranco. Raimundo y Emilia se emocionan por tanto cariño recibido.

Pepa quiere demostrar que Carlos miente y Emilia le pide que tenga cuidado. Cuando llegue a la Casona verá cómo Carlos está atemorizando a Martín y le defenderá como una fiera. Francisca lo verá todo desde la ventana y le concederá permiso a Pepa para que visite al niño cuando quiera consciente del bien que le hace tenerle cerca.

Rosario intuye que su hijo se ha metido en un trabajo más peligroso de lo que les quiere hacer creer, pero le deja hacer igualmente. Se despiden entrañablemente. Soledad tranquiliza a los hermanos Castañeda que están preocupados por lo misterioso que está Juan con el asunto de su nuevo y secreto trabajo. Nadie sabe que en realidad se está jugando el tipo transportando nitroglicerina. Soledad sigue frustrada por no tener un oficio que dé ingresos a la casa y don Anselmo se presta a ayudarle; ella pondrá en orden los documentos de la Iglesia.

Emilia advierte a Virtudes que si hace daño a su hermano se las tendrá que ver con ella. Ve muy mal a Sebastián últimamente y está segura de que es por su culpa. Gerardo animará a Virtudes a que tenga “contento” a Sebastián como buena mujer que es para que no se destape toda la farsa que tienen montada. Virtudes se entrega a Sebastiánque no puede resistirse a su cercanía.