El secreto de Puente Viejo

Matías anuncia que la cúpula del sindicato ha sido detenida


Este jueves en El secreto de Puente Viejo… Pablo explica a D. Ignacio y Marta que se sintió vigilado por dos hombres y en una de las estaciones, la guardia Civil les detuvo, iban armados. Confiesa que decidió escapar, convencido que los detenidos iban a por él. Carolina irrumpe en la sala y su padre intenta frenar el cariñoso recibimiento de los jóvenes.

El capitán Huertas y Solozábal cavilan sobre lo ocurrido y el primero cree que ahora es mejor que Pablo permanezca escondido; al parecer, la actuación militar contra la sublevación estaba prevista, mucho más allá de la declaración que Pablo le hizo al juez.

Marta descubre que el alcalde acostumbra a pagar de su propio bolsillo las necesidades más acuciantes de algunos de sus vecinos, pero Mauricio le pide absoluta discreción. Marta se desahoga con Manuela y le confiesa que teme que el amor por Adolfo no deje de crecer, siente que debe de apartarse de él.

Carolina y sus hermanas apremian a su padre para convencerlo de que el sitio más seguro de Pablo es con su familia, pero el empresario no tiene nada decidido. Pablo se presenta en la fábrica y pide a D. Ignacio permiso para quedarse, le promete que evitara cualquier relación íntima con Carolina, pero Solozábal debe de reflexionar. Será Urrutia quien le aconseja decir la verdad.

Matías intenta dominar la tensión que le ha producido la urgencia del Capitán, pero solo viene a  pedirle una lista de los viajeros que se hayan alojado en el hostal en los tres últimos meses. Marcela pide a su marido sinceridad y le cuente si se ha hospedado alguien sospechoso, cosa que Matías niega con rotundidad.

Alicia comenta a Damián su angustia y de cómo su madre le pilló preparando la maleta y tuvo que mentirle. Está decidida a marcharse, le come la inquietud, pero llega Matías anunciándoles que la cúpula del sindicato ha sido detenida; ahora ellos, corren más peligro y deben extremar sus precauciones.

Antoñita no sabe nada de la marquesa y, al parecer, tampoco sus hijos. La sirvienta pide a Tomas que si Doña Isabel llama le informe de que ella necesita hablarle.  El alcalde explica a Maqueda que lo quiere como concejal, por su honradez y el respeto que le tienen los mineros.

Antoñita cuenta a Dolores los síntomas de Francisca, como si fueran suyos y, entre ella y Onésimo, la convencen de que lo mejor es que le vea un médico. Como sigue angustiada, decide confesarse, pero D. Filiberto no consigue entender sus tribulaciones, tan solo le insta a llamar a un médico si cree que la enferma está peor y Antoñita se marcha en plena confesión.