El secreto de Puente Viejo

Las súplicas de Prudencio sacan el lado más maternal de Francisca


Prudencio se ha despertado sin recordar nada de lo que había pasado. Cuando ha visto a su hermano postrado en una cama sin dar señales de vida, no ha dudado en suplicar la ayuda de Francisca Montenegro. La Doña, que hacía mucho tiempo que no tenía a nadie a su cargo, ha sacado su lado más maternal para ayudar a los dos jóvenes que le salvaron la vida.