El secreto de Puente Viejo

La pasión de Dolores y Tiburcio alerta a los párrocos


Dolores y Tiburcio llevaban tanto tiempo separados que ahora no pueden soltarse. Se pasan el día besándose y dándose tanto amor que los párrocos del pueblo han tenido que frenar esa situación. Los enamorados son incapaces de mostrarse su amor, ¿enfadarán a Anselmo y Berengario de verdad?