El secreto de Puente Viejo

 Fernando ordena a Prudencio vigilar a Raimundo día y noche


Este miércoles en El secreto de Puente Viejo… Elsa expresa ante don Anselmo su deseo de quedarse en Puente Viejo contra viento y marea, aunque sea debajo del puente hasta que demuestre… ¿qué?. Mientras, en el pueblo, nadie saca ya la cara por ella, ni siquiera Issac. Hasta Marcela arremete contra Elsa cuando visita a Antolina, para placer de ésta, que finalmente tiene un encontronazo con Consuelo por malmeter contra su antigua señorita.

Melitón acude en socorro de Elsa con provisiones que los habitantes de Puente Viejo le han dado para ella: a pesar de todo, les duele que la chica esté pasando por tanto penar. Elsa sigue bajo el puente cuando recibe una visita inesperada. Fe viene para llevársela con ella. Fernando defiende sus gestiones y su inocencia, no ha sido él sino los soldados de Pérez de Ayala. Deja a Raimundo y María hablar con tranquilidad y éste no cree en nada de lo que ha explicado: parecen desvaríos propios de un enfermo mental.

Fernando ordena a Prudencio vigilar a Raimundo día y noche, quiere saber de todos los movimientos extraños que dé, pues sabe que no se fía de él. Fernando habla claro con Raimundo y María: quiere plenos poderes para vender propiedades y pagar el rescate. María se muestra de su parte. Adela explica a Irene y Julieta que siente ataques de pánico a morir que tiene que superar como puede. Irene habla con Anacleto por teléfono y este se atreve a darle indicaciones para mejorar “su” trabajo… algo que quema profundamente a la periodista.