El secreto de Puente Viejo

Entreteniendo al pueblo: Los ‘hobbies’ en Puente Viejo


La diversión y el entretenimiento encontraron su punto álgido los primeros años de los 90. No en vano, esta etapa sigue siendo conocida hoy día como «los felices años 20», debido a la gran oferta de actividades destinadas a divertir a la gente. No había excepciones: mayores, jóvenes y niños podían disfrutar de las mismas cosas en base a sus ingresos económicos.

Los eventos más populares en cualquier pueblo o ciudad eran las bodas y bautizos, donde los familiares y amigos sacaban sus mejores galas del armario y disfrutaban de fastuosas comidas hechas para la ocasión. En el caso de los ricos, la celebración podía durar horas, y previamente habían realizado numerosos gastos para demostrar su gran poder adquisitivo. Por lo general, las celebraciones más caras eran las más comentadas y también las más alabadas.

También era habitual celebrar los cumpleaños por todo lo alto. En el caso de las familias con alto poder adquisitivo, cuando sus hijos se encontraban en edad casadera, usaban estos eventos para invitar a jóvenes de la misma edad, con la esperanza de encontrar entre ellos a alguien adecuado para casarlos.

En aquella época, eran habituales los cines y espectáculos al aire libre. En el interior, la oferta era muy amplia: cabaré, café bar, conciertos, ópera, espectáculos de danza… La radio alcanzó gran popularidad en aquella época, con el objetivo de calmar a la población durante la Gran Depresión. En 1920 se creó la primera estación de radio, llamada KDKA.

La prensa escrita y los libros también sirvieron de entretenimiento a mucha gente, en especial los folletines románticos para señoritas. Las obras de teatro realistas proliferaron de la mano de escritores norteamericanos como Eugene O’Neill, Elmer Rice, Robert Sherwood y Maxwell Anderson. Años después, llegaría a España la famosa «generación del 27», formada por escritores como Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda y María Zambrano. 

Son muchas las posibilidades que pueden encontrar los habitantes de Puente Viejo. En cualquier lugar, y en cualquier momento, sus habitantes pueden disfrutar del entretenimiento que les ofrecían «los felices años 20».