El secreto de Puente Viejo

Emilia y Alfonso se reconcilian y comienzan su venganza


Este miércoles en El secreto de Puente Viejo… Don Anselmo acude en busca de Raimundo pero éste ha partido ya a su encuentro con Francisca, de paso, Mauricio se muestra preocupado por la desaparición de Nazaria explica su teoría de que el General pueda estar detrás de todo, el cura insiste en que lo olvide, sin pruebas no hay nada que hacer.

Avance: Emilia se une al último rezo de Francisca antes de su muerte

Un coche llega para recoger a Raimundo, de acuerdo con las instrucciones indicadas. El coche le guía a través de un terreno desconocido con los ojos vendados, pero trata de retener alguna sensación que le permita recrear el camino por el que viaja a oscuras. Finalmente, llega a una casa con la puerta azul: llama.

Los primos Mirañar ya tienen todas las fotos de la gente del pueblo para lanzar el álbum de cromos, pero se hacen el cuento de la lechera con él.

Tras presenciar la escena de la periodista en la plaza con aquel hombre, Severo entiende que Irene se quiere marchar por motivos románticos; en el fondo, no lo puede negar, tiene derecho a ello. De pronto parece darse cuenta de que siente algo por ella. Severo entonces le habla de su misterioso encuentro con aquel hombre e Irene aclara: es una oferta de trabajo. Ha aceptado y se va.

Emilia no parece contenta de que su esposo se haya refrenado en su ataque al General, cree que nada ganan quedándose de brazos cruzados: la felicidad se apaga en la buena mujer. Raimundo y los chicos intercambian información: el cerco se estrecha sobre el General Pérez de Ayala, pero también en el seno de la familia Castañeda aumenta la tensión.

Mientras, Emilia sigue entrenando: su puntería ha mejorado muchísimo. Alfonso acecha al general, y este se burla de él: no quiere matarle, contándole lo que le hicieron a Emilia en prisión sufrirá mucho más. Pero al menos, por fin, esta confesión permite que el matrimonio hable de lo ocurrido y se reconcilian con el amor que se tienen. La desgracia los une… ahora toca vengarse.

Prudencio habla con su esbirro: tiene que hacer un nuevo trabajo para él. Julieta habla con Don Anselmo, quiere arreglar su situación y al parecer tiene una idea. Prudencio recibe una carta de su mujer, le cita a que se vean por la tarde. Por otro lado, Reneses le recuerda que sigue detenida y le advierte de que le ha citado el Juez: seguro que ya hay fecha de juicio.

Cuando Prudencio acude a la cita encuentra que Julieta está acompañada por don Anselmo y Saúl.