El secreto de Puente Viejo

D. Ignacio tiene los días contados en Puente Viejo


Este lunes en El secreto de Puente Viejo… La marquesa se molesta con Adolfo por no haberle contado lo de Rosa, pero lo acepta, a pesar de que detesta a D. Ignacio.

Iñigo se acerca al hostal dispuesto a incendiar la cocina, pero reconoce la americana que Tomas ha dejado en la silla del bar y deduce, que es él quien está con Marcela y no Matías, por lo que desiste. Ajeno a esto, Tomas declara a Marcela lo mucho que le añora y ella le confiesa que, con su marido, la discusión es constante. Le ha descubierto con una pistola y teme una tragedia si son descubiertos.

La marquesa cierra el trato y compra las tierras para Francisca, pero se aprecia que se queda con una buena tajada. Adolfo cuenta a Tomas su sorpresa al comprobar que su madre ha descubierto lo de Rosa y tiene su permiso para seguir cortejándola. A Tomas, algo no le encaja. La marquesa pospone el ataque a Matías al saber por Maqueda que su hijo estaba en el hostal.

Antoñita repasa para Francisca los cambios sufridos en Puente Viejo y el devenir de sus vecinos. Tomas informa a su hermano que su madre compra tierras en vez de invertir en la seguridad de la mina. Matías trata de frenar el ímpetu de Alicia explicándole lo imposible de su relación, pero ella no cede y terminan por besarse apasionadamente.

Ignacio comenta a Urrutia su dificultad para lograr que Rosa le obedezca, pero no acepta su consejo, cree que la marquesa es muy peligrosa y acabaría dañando a su hija. Rosa desahoga con Marta su amor por Adolfo y aunque lo intuye menos apasionado, se siente correspondida.

El alcalde visita a Manuela para disculparse por el accidente sufrido y asegurarle que van a reparar la zona. D. Ignacio recibe la llamada de Ramón, su pariente auditor, anunciando su llegada y avanzándole que sus días en Puente Viejo se acaban.