El secreto de Puente Viejo

D. Ignacio quiere dar sus apellidos a su hijo Pablo


Este jueves en El secreto de Puente Viejo… Ignacio intenta explicar a sus hijas que su madre enfermó antes de lo de Pablo y que fue ella quien sugirió que lo tratarán como un ahijado, pero Marta y Rosa le hacen responsable de haberlo ocultado.

Solozábal comparte con Urrutia sus tribulaciones, siente que se ha equivocado contando la verdad, todos en su familia están en su contra y cree que hubiera sido mejor enviar lejos a Pablo. Las tres hermanas reflexionan y sienten que no fue fácil para su madre encajar a Pablo y la infidelidad de su marido.

Urrutia comenta a su hija el enfado con su madre, no sabe cómo arreglarlo y Alicia le promete que mediara para reconciliarlos. Marta pide a Rosa ayuda para conseguir que la marquesa colabore en el proyecto del nuevo médico y Rosa le sugiere que, a falta de la marquesa, lo hable con Tomas.

D. Ignacio pide a Pablo su regreso a la fábrica, pero el muchacho no tiene demasiado claro que allí encuentre su lugar, debe pensarlo. Su padre le informa de que va a darle sus apellidos y de lo culpable que se siente por haber ocultado tanto tiempo ese secreto.

Matías informa a Damián y Alicia de lo averiguado en su viaje, los cabecillas detenidos no les han delatado, les pide que sigan extremando precauciones y se limiten a pasar desapercibidos. Alicia se desahoga con Damián, le sobra tiempo desde que acabó sus estudios y el parón sindical le consume los nervios, pero se queda muy interesada al escuchar a su camarada decir que en la mina necesitan refuerzos.

Tomas y su hermano se dan cuenta que están desbordados desde que Adolfo se fue a la fábrica y aunque creen que necesitan un refuerzo en el tema administrativo, saben que la marquesa no aceptará un nuevo empleado. Antoñita comparte con Francisca su temor a la reacción de la marquesa cuando sepa que llamaron al Dr. y que su secreto haya salido a la luz.

Tomas recibe la vista de Marta que viene a explicarle el proyecto de ampliación sanitaria en Puente Viejo, pero tiene prisa y deriva a Adolfo la visita. Marta, aunque incomoda, le explica con detalle la petición para colaborar, pero la charla entre ellos se agría; colaborarán, pero deberá aceptar unas condiciones.