El secreto de Puente Viejo

Calvario se confiesa con don Anselmo y muestra su verdadera cara


Gregoria trae buenas noticias, la enfermedad de Águeda parece estancada, hay tiempo para seguir investigando.

Juan sueña con Soledad… parece que a los dos se les hace difícil olvidar el amor que se tuvieron. Sin embargo parece que eso tampoco cuadra con los planes de Enriqueta, enamorada de Juan.

Calvario por fin nos muestra su verdadera cara, se confesará ante Don Anselmo que no podrá evitar ver similitudes con la inestabilidad de Angustias. Calvario nota como su ira crece y no puede evitar mentir mientras el mal se apodera de ella.

Tristán se acerca donde Pepa para agradecerle su apoyo cuando el pueblo se entretenía culpándole de los ataques, pero en el fondo sólo es una excusa para verse de nuevo con una coartada. No pueden enterrar el pasado, ninguno de los dos.

Tristán reprocha a su madre haberle contado a Calvario la verdadera historia de Angustias, cree que es algo que debería quedar enterrado para siempre. Más tarde encontrará a la monja vestida con las ropas de su mujer. Pero parece obvio ya, Calvario y Angustias tienen algo más en común que sólo su aspecto…

Soledad se entera de que la mujer que vive con Juan fue prostituta y no puede evitar que su dolor se multiplique, ¿cómo le cambia por una ramera? Soledad se siente menos que un objeto de usar y tirar, Juan ha vuelto a dañarla.

Es la boda de Emilia y todo el pueblo está presente en uno de los enlaces más felices que se ha visto en tiempo. Tristán quiere acudir a la boda pero Francisca está muy nerviosa, cree que si anda de noche por ahí le intentarán dar caza convencidos de que él es el ánima que campa por ahí… y es que Francisca tiene motivos para saber que es cierto lo que dicen… y que tampoco es tan descabellado que le puedan relacionar con Tristán…