El secreto de Puente Viejo

Avance semanal de ‘El secreto de Puente Viejo’: La confesión desesperada de Saúl a Julieta


La semana del 14 al 18 de mayo en ‘El secreto de Puente Viejo‘…

Saúl tranquiliza a doña Consuelo: Nadie hará daño a Julieta

Capítulo 1823 (Lunes, 14 mayo): Prudencio no duda en ser cruel con su hermano Saúl a cuenta de Julieta

Quien se acerca a Emilia es Tiburcio, al que termina pidiendo ayuda para entrenarse, y él intenta sonsacarle qué enemigo es ese del que pretende defenderse.

Avance: Prudencio prepara su venganza para recuperar a Julieta

Raimundo acude a su buen amigo para intentar levantar los ánimos de los Castañeda, y así Don Anselmo intenta consolar a la pareja, pero Emilia se muestra muy poco receptiva y luego hasta confiesa a su marido que en el momento del fusilamiento, llegó a sentirse aliviada ante la idea de morir y dejar de sufrir.

Prudencio no duda en ser cruel con su hermano Saúl a cuenta de Julieta, pero éste se encuentra con que en el pueblo se ha hecho una colecta para ayudar a Saúl a pagar un abogado para Julieta. Saúl comunica a Consuelo que va a entregarse a cambio de Julieta declarándose culpable cuando recibe una nota de ella de su puño y letra.

Irene se despacha a gusto con Severo y le dice todo lo que siente y piensa. Severo solo sabe escabullirse del momento incapaz de afrontar los reproches. Irene retoma el hilo de llamadas: estaba esperando a dar una respuesta, ahí la tiene…

Capítulo 1824 (Martes, 15 mayo): Julieta y Saúl se ven a escondidas

Emilia quisiera morir y no es un eufemismo: se ha roto la comunicación entre el matrimonio. Alfonso cree que su mujer lo rechaza por estar ciego, así que intentará demostrarle que no está acabado. A puerta cerrada, intenta memorizar cada rincón de la casa de comidas para ensañarle a su mujer cómo se esfuerza, pero ella no lo valora en su justa medida y Alfonso se planta: es hora de que pongan las cartas sobre la mesa.

Tras un encuentro sincero y romántico, Julieta y Saúl deben volver a Puente Viejo

Irene pide una prórroga en su llamada telefónica, sólo dos días más y estará en disposición de dar una respuesta. La mujer comprueba cómo Severo tiene pillado ya el punto a su hijo, y por otro lado, éste no se arranca a dar ningún paso de cercanía con ella preso por el recuerdo de Candela… todo apunta a que la decisión de la mujer pueda dejar a los Santacruz atrás.

Julieta y Saúl se ven a escondidas. Ella le prohíbe tajantemente que se inculpe y él, de momento, acepta hasta ver cómo evoluciona el caso, pero, primeramente, el abogado quiere hablar con Julieta antes de aceptar el caso, si le miente, no la defenderá.

Prudencio, por su parte, advierte de que mañana irá a buscar a su mujer, convencido de que se echará en sus brazos tras tantos días de encierro, pero cuando le ofrece arresto domiciliario si se va con él, ella se niega. Desde luego, no se lo esperaba. Llega Mauricio con noticias “oficiales” sobre la desaparición de Nazaria.

Capítulo 1825 (Miércoles, 16 mayo): En casa de los Castañeda concluyen que a Emilia le pasa algo que no ha querido contar

La respuesta que trae Mauricio respecto a la desaparición de su mujer es que no hay respuesta, y tal vez nunca la haya. Mientras, él sigue casado con Nazaria, aunque no sepa dónde está. Este es el motivo por el que Fe insiste en que deben seguir separados: él es hombre casado.

Emilia protegerá a su familia para que nadie vuelva a hacerle daño

Julieta reconoce ante su abogado que mató a su padre, pero procede a contarle cómo. Cuando termina, éste, impresionado, accede a defenderla. De momento, dirán que Julieta no tuvo nada que ver con la muerte de su padre.

Irene confiesa a Adela que ha recibido una oferta de trabajo importante por la que tendría que marchar de Puente Viejo, por eso no quiere hablar de amor hacia Severo. Así, Adela decide ser sincera con Severo: si no reacciona pronto, perderá a Irene para siempre.

En casa de los Castañeda concluyen que a Emilia le pasa algo que no ha querido contar: intentarán averiguar qué es. Fe también intenta llegar al corazón de su amiga, pero Emilia responde con vaguedades. Alfonso, que sigue convencido de que Emilia lo rechaza, está decidido a marcharse.

Capítulo 1826 (Jueves, 17 mayo): Raimundo recibe en La Casona un sobre en el que está escrito con tinta roja el nombre de Francisca

Alfonso se mantiene firme en su decisión de marcharse y no pueden hacer que cambie de opinión. No le dice nada a Emilia porque su padre se lo ha pedido, pero sí se lo dice a su abuelo. Así, Raimundo pide a Alfonso que se dé un poco de tiempo.Pero Alfonso cumple con su palabra y pospone su marcha sin que Emilia sepa de sus intenciones iniciales.

Raimundo necesita la ayuda de Carmelo para seguir adelante con su plan

Carmelo, como alcalde, ha recibido quejas de los Mirañar y quiere saber qué están tramando merodeando por las esquinas, pero ellos se niegan a dar detalles de sus quehaceres. Matías ha recibido una invitación de boda de su amigo Isaac.

Severo se queda perplejo con la argumentación de Adela sobre la posible pérdida de Irene. Luego Adela se sincera con Irene: no la delató, pero trató de remover algo en Severo. Pero cuando llega a casa, se instala el mismo muro entre ellos.

El Comisionado no tiene noticias para Raimundo, pero Mauricio se entera de que el General Pérez de Ayala ya no está detenido: tiene miedo de que si está libre, quiera vengarse de todo el pueblo. Y así, el General Pérez de Ayala regresa a Puente Viejo.

Saúl cuenta a Julieta que ya ha encontrado un abogado, pero ella no sabe cómo van a pagar la fianza. Prudencio se acerca a verla y a proponerle que vuelva a La Casona, que ella pagará la fianza, pero ella reniega de nuevo de él. El problema es que Saúl no encuentra la manera de juntar tanto dinero para pagar la dichosa fianza.

Raimundo recibe en La Casona un sobre en el que está escrito con tinta roja el nombre de Francisca…

Capítulo 1827 (Viernes, 18 mayo): Mauricio acude a Fe y le deja una escopeta para que pueda defenderse si sucede algo

Raimundo lee la carta que su mujer le ha escrito en la que le pide que no trate de buscarla. Raimundo la lee con profundo desconcierto.

La incógnita de la desaparición de Nazaria horroriza a Mauricio

Pérez de Ayala provoca a Alfonso para que éste intente agredirle: está buscando un motivo para dispararle. Carmelo le pide explicaciones y el General las da: está suspendido pero en libertad. Va a estar por Puente Viejo a la espera de defenderse, por tanto, sus planes pasan por quedarse por ahí haciendo sangre.

Matías, acertadamente, no teme tanto por los impulsos de su padre, como de su madre: hace tiempo que no sabe dónde para, tiene que salir a buscarla. Matías aparece por fin con Emilia; cualquiera diría que ella sí se alegra de que haya vuelto el General.

El comisionado Padial reconoce ante Carmelo que Pérez de Ayala ha sabido situarse fuera de su control, y no puede más que sentirlo, pero no se le ocurre cómo llevárselo de Puente Viejo de manera inmediata. Mauricio acude a Fe y le deja una escopeta para que pueda defenderse si sucede algo.

Pérez de Ayala aparece por sorpresa en La Casona, en algo que no puede ser una visita de cortesía, viene buscando a Francisca, pero Raimundo y Mauricio no pueden dar razones de su paradero.

Saúl visita a Julieta y se confiesa desesperado por no poder conseguir el dinero de la fianza, sin saber que Prudencio se ha encargado de escribir a los bancos aconsejándoles que no le avalen a riesgo de enemistarse con Doña Francisca.

Cuando Adela e Irene acuden donde Carmelo contándole cómo el chico no consigue reunir semejante suma, éste parece tener una idea: pide que lo dejen en sus manos. Y así, cuando Consuelo y Saúl más desesperados están por la situación, Carmelo viene con novedades.

Severo está determinado a no perder a Irene y pide consejo a su amigo Carmelo para ello, y así en casa, el hombre se planta ante ella: tienen que hablar.

Haz clic aquí para ver más fotos