El secreto de Puente Viejo

Avance semanal de ‘El secreto de Puente Viejo’: Una gran epidemia arrasa Puente viejo


La semana del 19 al 23 de agosto en ‘El secreto de Puente Viejo‘…

Capítulo 2144 (Lunes, 19 de Agosto): El monasterio esta derrumbado tras la explosión

Prudencio explica a Lola que lo que su hermana pretende es venderle a ella la granja, antes de coger la indemnización del Subsecretario. El prestamista no cree que sea mala idea; si la inundan, algo sacaran y si no, se la quedarán a buen precio. Lola ha tomado una decisión, no quiere comprarla, no se fía de su hermana ni su cuñado, está segura de que le traería problemas. Prudencio rememora las presiones del usurero. Armero reaparece en la bodega esperando respuesta a sus exigencias.

El monasterio esta derrumbado tras la explosión. Encuentran a María que llega caminando con torpeza y les cuenta lo sucedido. Francisca resume lo sucedido: “son tres milagros en uno: María les salva, vuelve a caminar y Fernando está muerto”.

El subsecretario se entera por Melitón de la explosión y marcha con urgencia para allá. Severo y Carmelo le ponen al día de lo sucedido, le cuesta creerlo, además, el cuerpo de Fernando sigue sin aparecer. Carmelo aprovecha para que recapacite sobre el llenado del embalse, pero aunque mermado, García–Morales persiste en su actitud.

María regresa a La Casona, pide perdón por su actitud y permiso para volver a casa, pero Francisca contesta que no. Marcela ata cabos y deduce que la forastera, a la que sirvió el café, que Esther pagó llevándosela a toda prisa, es Marina. D. Berengario al escucharla, comprende que la joven mintió. Esther está en un brete y su padre le exige que explique el malentendido.  Vuelve a mentir y finge tal desazón que se camela al padre con facilidad.

D. Anselmo trata de clarificar las cosas con su amigo, pero D. Berengario está muy confuso con todo lo que ocurre y, sobre todo, con sus sentimientos. Marina se dirige a Esther, cansada de sus mentiras, y le exige atención, a pesar de que la joven no quiere escucharla.

Capítulo 2145 (Martes, 20 de Agosto): Prudencio y Lola fijan fecha para su boda

El no de Francisca ha sido malinterpretado. En realidad, le ruega que vuelva y que regresen los niños del internado. Tras la reconciliación familiar, María les pone al día de lo que le ocurrió y porque actuó de un modo tan desabrido. Matías visita a su hermana y disfruta con su milagrosa mejoría, pero se muestra preocupado porque el llenado del embalse ha empezado a inundar las primeras casas de Puente Viejo.

Esther prosigue con sus planes. Finge ante su padre y le insinúa que su madre les estorba; deben aprovechar el tiempo perdido y conocerse. Consuelo ha urdido una trampilla e invita a merendar a Marina, pero es D. Berengario el que se presenta; tienen mucho de qué hablar.

Prudencio acepta, a su pesar, las condiciones mafiosas que le impone Armero y queda sometido a sus órdenes. D. Anselmo se presenta en la bodega y les anuncia que ya pueden fijar fecha de boda. Irene comenta a Marcela y Consuelo que prepara un artículo para dar voz a las vecinas de Puente Viejo, confía en que servirá de denuncia contra el llenado del embalse.

Severo y Carmelo intentan persuadir al subsecretario para que deponga su actitud, pero no encuentran modo. Cuando están felicitando a Irene, por sus escritos, se presenta García-Morales muy enfadado y amenazante por lo publicado. Les asegura que el llenado es un hecho y nadie lo va a parar por mucho que se empeñen. Carmelo no confía demasiado en que el nuevo artículo cambie nada.

Gracia y su prima flamenca recién llegada a Puente Viejo se presentan al subsecretario para que les autorice organizar un espectáculo flamenco y García-Morales, a pesar de su negativa inicial, acaba claudicando.

Capítulo 2146 (Miércoles, 21 de Agosto): La madre de Esther es un obstaculo para sus planes

Carmelo se siente culpable por haber sido el promotor de embalse, pero su amigo le fuerza a mantener el coraje. Severo pregunta al subsecretario si se sabe algo del cadáver de Fernando, pero el militar le expresa su desconfianza por todo lo ocurrido; algo no le encaja. Deja caer que quizá todos han manipulado la historia para hacerla recaer en Fernando. García-Morales cree que todos le engañan y aunque Melitón le asegura que no, persiste en su obstinación.

Marina y D. Berengario se ponen al día y ella le cuenta cómo, al quedar embarazada, la adinerada familia del cura le presionó para que se fuera y dejara a Berengario centrarse en su carrera religiosa. Creyó que era lo mejor. Esther está furiosa, su madre, le está perjudicando en sus intereses y le exige que se marche, pero Marina ya no acepta sus reproches y le avisa que se queda.

D. Berengario, confuso, comparte con D. Anselmo sus confidencias sobre el pasado y su colega le anima a pasar página. Esther, por teléfono, pone al día a su cómplice; su madre es un obstáculo, pero le asegura que sus planes siguen en marcha.

Lola se enfada con Prudencio al averiguar por Dolores que Armero ha vuelto a la bodega y él no se lo ha contado. Su prometido le miente, asegurándole que el usurero le ha dado un margen para asociarse, pendientes del futuro de Puente Viejo. Lola le termina creyendo. Los prometidos cuentan a Marcela y Matías sus próximos planes de boda y ella, ingenuamente, les cuenta su alivio al saber que  Prudencio ha neutralizado a Armero, algo que sorprende y extraña a sus amigos.

María recibe visita de Matías y Marcela y les muestra, orgullosa, sus avances caminando.

Capítulo 2147 (Jueves, 22 de Agosto): El ganado enferma y los frutales se secan en Puente Viejo

Mauricio cuenta a Francisca y Raimundo que el subsecretario se ha puesto al mando, en la investigación sobre Fernando y Francisca deja caer que quizá esté vivo. El capataz informa que los caballos de la Casona se han puesto todos enfermos y avisa con urgencia al veterinario.

Irene visita a María, quiere incluirla en sus artículos de mujeres de Puente Viejo y, de paso, repasan los peligros vividos junto al desaparecido Fernando. Las noticias empeoran en La Casona; el ganado enferma y los frutales se secan. Melitón está desbordado y, a falta del subsecretario, decide avisar a Carmelo para atender el problema del ganado.  Melitón constata que el ganado del Puente Viejo se está enfermando y sospechan que el problema está en el agua. Mauricio y Matías lo confirman; algo hay que hacer para frenarlo, pero no saben qué.

Esther urde un plan para que su madre se marche y para ello, comenta con Dolores su preocupación por la reputación de su madre. Siguiendo con su estrategia, comenta con ambos curas lo que se rumorea en Puente Viejo y consigue que el propio D. Anselmo sugiera a su amigo que lo mejor es que Marina se vaya del pueblo.

Las mujeres ayudan a Lola a planificar la boda, pero ella intuye que algo no va bien por la esquiva mirada de Marcela, al recordarle que Armero ya no es un problema.  Hablando con Prudencio de los preparativos de boda, Lola comenta que quizá, puedan disfrutar de la música, aprovechando que una prima de Gracia va a actuar en Puente Viejo, es un tablao flamenco y puede que cuadre con su boda. La bailaora ha sufrido una caída y piensa que habrá de suspenderse la actuación, pero se le ocurre que su prima Gracia puede sustituirle.

Capítulo 2148 (Viernes, 23 de Agosto): María se recupera y vuelve a caminar

Carmelo encarga a Melitón revisar las acequias y comprueban que efectivamente es lo que afecta a los animales, el agua potable para consumo humano ha sido manipulada. Matías apunta a García-Morales como posible sospechoso y el resto asiente. Carmelo ordena a Melitón localizarlo y que se ocupe de gestionar el asunto ya que, según el alcalde, su reacción ante la catástrofe confirmará o no, su participación en ella. En medio del desconcierto, Carmelo comunica a Severo, Raimundo y Melitón que han empezado a enfermar vecinos de la zona. Se enfrentan a una epidemia.

Esther enreda a su madre y consigue que se encuentre con D. Berengario en la casa parroquial. Con malas artes logra que D. Anselmo les encuentre y éste, censura a su amigo por fomentar esa incómoda situación. D. Berengario y Marina comentan la peculiar situación, ella le cuenta su deseo de marcharse, pero no sin su hija. El cura aprovecha para decirle que el dinero para las deudas, el medio millón de pesetas, está a punto de conseguirlo y Marina se queda bloqueada comprendiendo lo que trama su hija. Se enfrenta a ella, la desenmascara y le reprocha sus verdaderas intenciones, su hija, simula avergonzarse y le suplica tiempo para sincerarse con su padre. Marina decide confiar.

Marcela confiesa a Lola que no tiene pruebas, pero cree que su prometido no le ha dicho la verdad sobre Armero. Prudencio termina confiando a Matías el trato acordado con el usurero, tal y como sospechaba su amigo.

Mauricio despacha con Raimundo las pérdidas sufridas por el agua. Raimundo observa emocionado como su nieta va recuperándose y camina, aunque con mucho esfuerzo. El capataz revisa la finca y el parte que da, es desolador: cultivos, frutales y ganado, todo perdido. La Montenegro cree que, lo mejor, es que el agua lo engulla todo ya que la ruina es total.

 

 

 

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