El secreto de Puente Viejo

Avance semanal de ‘El secreto de Puente Viejo’: La estación de Munia salta por los aires


La semana del 16 al 20 de septiembre en ‘El secreto de Puente Viejo‘…

Capítulo 2164 (Lunes,16 de Septiembre): Adolfo ayuda a los asaltantes a colocar explosivos en la estación, todos lo ven como un traidor

El Capitán Huertas informa a Mauricio y D. Filiberto que D. Ignacio se ha infiltrado junto a Urrutia entre los secuestradores y deciden hablar con mandos superiores para evitar males mayores, aunque D. Filiberto es más renuente.

La marquesa exige acabar con los revolucionarios y Mauricio le explica la importancia de la mediación para evitar una tragedia. D. Filiberto se presenta en la mina y el capataz le recuerda el asunto de la recomendación, pero el cura no está dispuesto a favorecer a nadie que no frecuente la Iglesia.

La marquesa desprecia a Antoñita que encaja con soltura sus reproches. Tomas no entiende cómo lo aguanta y Antoñita le cuenta que quedó coja por los malos tratos de su padre. A la marquesa le debe todo, le sacó de la calle y tiene comida y cama.

Carolina está angustiada, Pablo y Manuela tratan de consolarla. Alicia pregunta a su madre si es verdad que su padre está retenido y al confirmarlo, se llena de rabia Está convencida que sus padres son unos esclavos de los Solozábal y reprocha a su madre su servilismo. Manuela, sorprende a Encarnación, llorando en la cocina y se desahogan hablando del secuestro y de la rebeldía de Alicia.

Los ánimos entre los rehenes van decayendo. Adolfo cree que no pinta bien, pero D. Ignacio mantiene su optimismo y Urrutia cree que algunos de ellos ya están abandonando. Los asaltantes están colocando explosivos y Marta los increpa hasta el punto de soliviantarlos, momento en el que Adolfo interrumpe para sugerir a los revolucionarios una forma mejor de colocar la mecha. Todos los rehenes lo miran como a un traidor.

Marcela cierra el bar y recibe el cálido abrazo de Tomas que le espera como cada noche. A él le preocupa el posible regreso de Matías, del que Marcela no tiene noticias, aunque según sus cálculos, debería haberle llamado. Ambos cavilan sobre que pasara si el marido regresa.

Capítulo 2165 (Martes, 17 de Septiembre): Pablo y Carolina se funden en un beso que el muchacho reprime, cree que no es el momento adecuado

Adolfo simula colaborar con los revolucionarios y logra soltarse y liberarlos, salvo a D. Ignacio y Urrutia que están encadenados. Rosa se queda a ayudarlo a liberarles. Adolfo tiene una heroica actuación y salva a Rosa in extremis. Justo al salir, la estación vuela por los aires, están todos a salvo.

En la plaza de Puente Viejo reciben a los rehenes,  D. Ignacio no deja de alabar la valiente reacción de Adolfo que trata de quitarse méritos y aparece la Marquesa qué, orgullosa, se presenta como la madre de Adolfo, dejando pasmado a todo el mundo, incluido a D. Ignacio.

Mauricio, el capitán y el cura celebran el éxito del fin del secuestro, pero D. Filiberto se enfada porque cree que este suceso refleja el desgobierno del país. Maqueda pide disculpas a D. Filiberto por su insistencia en conseguir la carta de recomendación, pero, astutamente, la consigue, al negociar con el cura que la madre del niño se ocupe de atender las ropas y comidas de  D. Filiberto como gesto de penitencia.

Adolfo llega a casa y Tomás le explica la animadversión que la marquesa tiene contra D. Ignacio, pero también, que es el mejor cliente de las minas, por lo que le deben, cierto respeto. La marquesa le recuerda que, ahora, debe centrarse en el trabajo, ha tenido tiempo de vivir en Paris y ahora le toca acatar las órdenes de su madre. Le presenta al capataz Llega Maqueda y se percibe buena sintonía entre ellos.

En La Casona, Manuela recibe a la familia con alegría. Carolina pregunta por Adolfo y ambas alaban su conducta, aunque reconocen que es un tunante y además, el hijo de la marquesa. Pablo y Carolina se funden en un beso que el muchacho reprime. Carolina quiere contarle a su padre que se aman, pero Pablo cree que no es momento adecuado y da largas.

Alicia respira aliviada al ver a su padre, pero le censura su entrega incondicional a D. Ignacio. D. Ignacio comenta a Pablo lo inconveniente que le resulta Adolfo para sus hijas por pertenecer a la familia de la marquesa y le recuerda lo que siempre le ha dicho, que él tampoco debe fijarse nunca en ninguna de ellas, las tiene vedadas.

Marcela está disfrutando de cierta intimidad con Tomas y se sorprende al ver llegar a Raimundo del que no sabe nada hace tiempo. Viene buscando a Francisca.

Capítulo 2166 (Miércoles, 18 de Septiembre): Llegan malas noticias del juzgado para D. Ignacio

Raimundo detalla a Marcela su periplo de los últimos tiempos. Francisca y él, fueron a Madrid, pero la añoranza les pudo y se fueron apagando hasta decidir tomar distancia el uno del otro. Han pasado dos meses, añora a su mujer y  ha regresado por si ella hubiera decidido hacer lo mismo.

Marcela le cuenta que Matías cumplía cárcel por sublevarse y amotinarse, pero en una carta recibida hace dos meses indica que ha sido amnistiado. Lo triste es que desde entonces, no se ha puesto en contacto con ella. Desde la plaza Tomas observa su llorera.

Ignacio alaba la rectitud de Pablo y su eficacia durante el secuestro. Pablo quiere contarle sus amores con Carolina, pero no se ve capaz. Carolina se lo reprocha y le reta a contarlo antes de su marcha a la mili. Marta y Rosa no pueden dormir, siguen afectadas por lo sucedido.

D. Ignacio comenta con Urrutia la llegada de una nueva maquinaria a la fábrica y, de paso, le agradece su entrega y valentía en el secuestro. Rosa tiene un encuentro muy cautivador con Adolfo. Marta pide a su padre retrasar la vuelta a Bilbao alegando lo convulso del panorama político y él, se queda encantado de posponerlo. Llegan malas noticias del juzgado para D. Ignacio.

Tomas comenta a su madre y hermano la llegada de Raimundo y la marquesa les pone al día de quién es y la alegría que le daría si viene a recuperar La Casona. Para ella, echar a los Solozábal de allí sería un placer. La marquesa y sus hijos se acercan a la plaza con la idea de agradecer a Dios el desenlace del secuestro y hacer un donativo a D. Filiberto.

Tomas no quita ojo a la posadera y Adolfo repara en ello. El capitán Huerta y Mauricio llevan a la casa de la marquesa una citación judicial para que Adolfo declare sobre el secuestro.

Capítulo 2167 (Jueves, 19 de Septiembre): Tomas confiesa a su hermano Adolfo el romance con Marcela y cómo surgió

El capitán Huertas trae la citación para que tanto D. Ignacio, como sus hijas,  declaren sobre el secuestro. Rosa se preocupa tanto por su indumentaria para declarar que Marta se sorprende, pero ésta le distrae, insistiéndole en que le preocupa causar buena impresión. Acuden a declarar y Rosa, decide esperar a que su padre termine su intervención ante el juez, pero se intuye que confía encontrarse con Adolfo, como así sucede, y entre coqueteos, él le sugiere que paseen mientras esperan.

En La Casona, Marta y Carolina se impacientan por la tardanza, temen que algo malo este sucediendo. D. Ignacio llega a la fábrica y finge, delante de Pablo, que todo ha ido bien con el juez, pero a solas, confiesa a Urrutia que teme terminar preso por lo inquisitivo que ha sido el interrogatorio.

Tomas confiesa a su hermano el romance con Marcela y cómo surgió. La reciente amnistía de presos, le hace temer el regreso de Matías. La marquesa intenta persuadir a Adolfo para que  declare, ante el juez, que Solozábal les puso en peligro y, subrayar, que se declaró republicano ante los secuestradores. A su regreso, Adolfo no puede evitar el interrogatorio de su madre y termina por confesarle que no mencionó al juez nada en contra de D. Ignacio.

Raimundo deja a Dolores recado por si apareciera Francisca, pero la de Mirañar, le abrasa a preguntas y Raimundo se marcha con prisas. Se encuentra con Mauricio y ambos desgranan sus caminos después del incendio de Puente Viejo. Mauricio no quiere recordar su viaje a América en busca de Fe y Raimundo no sabe dónde buscar a Francisca.

Aparece la marquesa y Mauricio los presenta. Raimundo decide hablar con Marcela, debe seguir buscando a su mujer, pero se lamenta por el poco apoyo que la posadera tiene y confía en que Matías llegará pronto.

Capítulo 2168 (Viernes, 20 de Septiembre): Raimundo se presenta en La Casona buscando a Francisca

La declaración de D. Ignacio se prolonga, el juez cree que ha podido haber contubernio y que ayudó a los secuestradores. Urrutia le aconseja que se retracte y se declare seguidor de Berenguer.

Raimundo se presenta en La Casona y después de las oportunas presentaciones, les deja aviso que si supieran algo de Francisca se lo hagan saber. Marta comparte confidencias con Manuela, se alegra de no regresar a Bilbao, se ha fijado en Adolfo durante el secuestro y cree que él también ha mostrado interés, pero le ruega máxima discreción.

Manuela comparte con las hijas de D. Ignacio su preocupación por la terquedad del empresario y les anima a persuadirlo para que se retracte, pero el padre está decidido a defender sus ideales en libertad.

La marquesa encarga a Antoñita preparar el pabellón y dejarlo dispuesto como un palacio, pero sobre todo, le exige máxima discreción. Maqueda informa a la marquesa sobre las nuevas inversiones de D. Ignacio y le recuerda que la mina requiere implementar medidas de seguridad, pero ella se niega, si no hay beneficios, no invertirá más dinero.

La marquesa y  varios vecinos, presentan ante Mauricio, una denuncia verbal en la que, acusan a D. Ignacio de los peligros de la nueva maquinaria, exigiendo al alcalde que investigue si son seguras para evitar males mayores. Adolfo y Tomás se interrogan por la inquina de su madre hacia  D. Ignacio y deducen que, al ser su principal cliente, depende más de lo que le conviene. La Marquesa les comunica que será Adolfo quien asuma la gestión de la mina, en vez de Tomás.

Raimundo se despide de Marcela y acuerdan mantenerse informados. Promete volver y no descuidarlas. Tomas se presenta y Marcela se alegra de verle, se siente muy sola y ambos deseaban reencontrarse. Mauricio la sorprende llorosa y Marcela termina por desahogarse.

El Capitán Huertas tiene unas palabras con D. Filiberto, el sacerdote deja caer que quizá D. Ignacio este condenado por republicano y tenga algo que ver con el secuestro. El Capitán le asegura de la impecabilidad de Solozábal.

Encarnación informa a su marido que Alicia, la hija de ambos, no está yendo a la academia a estudiar Comercio, como ellos creían, al parecer, lleva semanas sin aparecer. Urrutia, harto, decide imponerse.

 

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