El secreto de Puente Viejo

Avance semanal de ‘El secreto de Puente Viejo’: Emilia y Alfonso aparecen por sorpresa


La semana del 2 al 6 de septiembre en ‘El secreto de Puente Viejo‘…

Capítulo 2154 (Lunes, 2 de Septiembre): Paco el del Molino muere en brazos de su hija

Marina no consigue sacar nada en claro de Samuel que así se llama  el interlocutor y que le cuelga asegurándole que no sabe nada del paradero de Esther. Marina está convencida que es él, el que enredó a su hija y logró  que cambiara hasta engañar a todos. Marina viene a despedirse de D. Berengario, ha decidido que es lo mejor, seguirá buscando a Esther, pero lejos de Puente Viejo. D. Anselmo se sincera con D. Berengario, cree que él y Marina aún se quieren, no se lo censura y no quiere que su amigo se engañe.

La pelea entre Paco y Fernando es desigual y el molinero, a pesar de su arrojo, termina perdiendo. Matías consigue desatarse y enfrentarse, pero   Fernando logra escapar. Marcela asiste a su padre que  muere en sus brazos, no sin antes declararle su amor incondicional y explicarle que su instinto le hizo seguir a Matías, al verlo salir corriendo.

Severo recibe de Carmelo e Irene las noticias sobre lo ocurrido con Paco y el secuestro de los hijos de María. Fernando está detrás de todo, se confirma que no ocurrió lo que pensaban en la explosión. Marcela recibe el consuelo de sus amigas y les detalla lo sucedido.

Prudencio niega tener que ver en la pelea de Arsenio, pero Onésimo le asegura que eso es lo que se cuenta en las calles, incluso que fue testigo. Prudencio explica a Lola la verdad, no logró deshacerse del usurero, solo posponer sus exigencias hasta después de la boda. Cita a Armero en la bodega y le reprocha por lo ocurrido con el acreedor que aceptó la subida de intereses. No entiende su cambio de actitud, pero el usurero planta su voluntad y le recuerda que las ordenes y las reglas las pone él, su deber será aceptarlas.

Carmelo exige a García–Morales que se retracte y compruebe que todas las acusaciones contra Fernando eran ciertas, es un asesino. El subsecretario, aunque duda, no claudica. Raimundo y Francisca especulan las razones del subsecretario para defender con tanto ahínco a Fernando y Raimundo le comenta que, por eso,  Carmelo ha pedido que sea la Guardia Civil la que lo busque, no se fían de los militares a su cargo.

María decide marchar al velatorio, pero una inquietante llamada hace que Raimundo le ruegue que se quede. El velatorio de Paco el del Molino está dispuesto en el salón municipal. Matías está enfadado y quiere ir en busca de Fernando, su abuelo trata de calmarlo. En ese momento, recibe una enorme sorpresa, sus padres Alfonso y Emilia están allí.

Capítulo 2155 (Martes, 3 de Septiembre): D. Berengario deja los hábitos por Marina

Alfonso y Emilia explican a Matías que fue Raimundo quien les puso al día  y le piden que se calme, serán ellos los que se ocupen de vengarse, él tiene familia que proteger y, en cambio ellos, nada que perder. María también recibe con mucha emoción la visita de sus padres, pero ella, al contario que su hermano, está llamativamente calmada, convencida que Fernando no hará nada porque es ella quien le interesa.

Francisca decide limar sus diferencias con Alfonso y Emilia  y sumar fuerzas para encontrar a los niños.  Raimundo  y Mauricio se dan cuenta que María no está en el velatorio y que, en realidad, les ha despistado a ambos y algo trama.

Raimundo se enfrenta a García-Morales y le pide que le ayude a buscar a su nieta y  bisnietos y deje de proteger a Fernando. El subsecretario se indigna, pero finalmente cede, se rompe y declara abiertamente que ha mentido, se ha dado cuenta que estaba equivocado con respecto a Fernando y a Puente Viejo.

Alfonso y Emilia se reúnen con Severo, Irene y Carmelo, al que dan el pésame por Adela. Comentan que Puente Viejo parece un pueblo fantasma, pero tienen que ser cautos y evitar ser vistos, de lo contrario, las autoridades irían a por ellos. Todos están dispuestos a remover cielo y tierra para encontrar a Fernando y liberar a los niños, pero Carmelo pide a Severo que se mantenga al margen, debe cuidar de su familia y tanto él, como Irene, aceptan.

Anselmo pide a D. Berengario que sea fiel a sí mismo y a su corazón. Acabado el funeral, Marina se despide de Consuelo, pero antes comparten confidencias y termina reconociendo que sigue queriendo a Berengario como cuando moza, pero tiene claro que pertenece a Dios y ella debe marchar. Va de camino cuando Berengario, vestido de seglar, se le presenta  y le pide que se quede, se ha dado cuenta que la quiere y no está dispuesto a perderla de nuevo.  La pareja se reúne con D. Anselmo y le cuentan lo mucho que se quieren y la decisión de D. Berengario de  dejar los hábitos.  Les da la enhorabuena, sabe que no ha sido fácil la elección y confía en ser él quien los case, cuando llegue el momento.

Prudencio se acerca a dar el pésame a Matías, pero no puede evitar sentir el reproche en las miradas de los vecinos. Prudencio está harto y se desahoga con Lola, aunque niegue cualquier implicación, nadie le cree. Necesita cambiar de estrategia para protegerse, sobre todo a ella, de las garras del usurero.

Capítulo 2156 (Miércoles, 4 de Septiembre): García Morales rompe su silencio y confiesa a Raimundo la verdad

Berengario, Marina y D. Anselmo, charlan sobre la decisión del primero de dejar los hábitos para unirse a Marina. Ambos agradecen a D. Anselmo su comprensión y deciden comunicarlo al resto del pueblo, desde la iglesia, el mejor lugar para contarlo. La primera en enterarse es Consuelo que se alegra mucho, aunque imagina que los chismes serán de órdago.

García Morales rompe su silencio y confiesa a Raimundo la verdad, es tío de Mª Elena, la esposa de Fernando, fallecida el día de su boda. Raimundo, atónito, le explica que Fernando es capaz de organizar todo para quedarse con la fortuna de su recién casada.

Francisca encarga a Mauricio que redoble la búsqueda de María por los alrededores. El subsecretario asegura sentirse responsable de haberse equivocado, confiando en un hombre como Fernando y decide ir personalmente a buscarlo en un refugio que ambos conocen.

María es localizada exhausta. Alfonso y Emilia, deciden seguir la pista del subsecretario y Mauricio se queda protegiendo La Casona. García- Morales localiza a Fernando en una cabaña y el psicópata asume con frivolidad todos sus crímenes, incluido el de su esposa, lo que enerva al coronel.

Lola anda nerviosa por las amenazas de Armero y Prudencio le explica que tiene un plan. Lo primero es hacer creer al usurero que obedecerá a todos sus dictados, aunque en la realidad, le va a tender una trampa.

Marcela traslada a Lola su preocupación por los rumores que corren sobre Prudencio, pero ésta, le asegura que es una artimaña de Armero para doblegar la voluntad de su marido. Prudencio espera noticias de su hermano Saúl ya que confía que sea él quien les brinde apoyo para empezar de nuevo.

Capítulo 2157 (Jueves,  5 de Septiembre): María recupera a sus niños y vuelve con Gonzalo

García-Morales constata la locura de Fernando, mientras escucha el llanto de los niños en la cabaña y decide acercarse, momento que Fernando aprovecha para huir. Una trampa se activa al abrir la puerta de la cabaña y el coronel consigue arrojarla al exterior y salvar a los niños, aunque sale herido. Son testigos Alfonso y Emilia que acaban de llegar.

Emilia se ocupa de llevarse a los niños a La Casona y Alfonso, con determinación, hace un torniquete al subsecretario y, decidido a salvarlo, lo carga hasta el pueblo. María recibe emocionada a los niños y comenta con su madre que está pensando en recuperar el amor de Gonzalo y vivir en Cuba junto a sus hijos.

Saúl y Julieta ofrecen a Prudencio y Lola compartir vivienda, residen en un pueblo cerca de Roma. Prudencio despacha con Armero, le entrega las mil pts exigidas por el mafioso y le anticipa un posible negocio que puede darles mucho dinero, pero que aún no puede darle más datos.

Lola y él disfrutan planificando su nueva vida en Italia, deciden no difundirlo para evitar que el usurero sepa de sus intenciones. Armero se exhibe con Prudencio en la casa de comidas y planifican el futuro de su negocio fuera de Puente Viejo. Prudencio aprovecha para insinuarle que el negocio que tiene entre manos puede proporcionarle buenos réditos, Armero le exige saber los detalles.

Irene y Severo piensan en su futuro. Ella tiene buenas opciones y es Severo quien está un tanto confuso con el porvenir, pero Irene le persuade que reconsidere la opción de retomar la producción de galletas, confía en él y cree que prosperará. No son los únicos, también Mauricio hace sus cábalas y pregunta con cierto nerviosismo, a Marcela y Consuelo, si tienen noticias de Fe, por lo que ambas deducen que unos y otros, planean armar su futuro fuera de Puente Viejo. Severo intenta persuadir a Carmelo para montar juntos la fábrica de galletas, pero les interrumpe la llegada del teniente con novedades.

Berengario y Marina confirman a Dolores su decisión y su intención de hacerlo público en el rosario de la tarde. Planean su futuro, Berengario ya ha comunicado al obispado su situación y comentan, de paso, el desconcierto que ha provocado lo suyo entre los vecinos. Ambos confían en reencontrar a su hija Esther y vivir los tres juntos.

Capítulo 2158 (Viernes, 6 de Septiembre): Puente Viejo se inundará en pocas horas

El teniente Cepeda comunica a Carmelo y Severo que el agua  se encuentra a unos 60 metros del centro de Puente Viejo. Le piden que detenga el llenado hasta que García Morales pueda gestionarlo, pero Cepeda cree que su labor le exige continuar.

Carmelo tranquiliza a Alfonso que teme ser denunciado, se ha expuesto demasiado rescatando a García-Morales. Matías irrumpe rabioso, expresando su impotencia por las circunstancias y ni su padre ni Carmelo logran calmarlo.

Severo pregunta a Carmelo por su propuesta de retomar la fabricación de galletas, pero  el alcalde ha decidido tomar distancia y encontrarse de nuevo. El teniente Cepeda llega para avisar que el agua se está acercando e inundará la plaza en horas.

Armero insiste en saber sobre el negocio de Prudencio y éste le adelanta que se trata de un préstamo elevado. Lola comenta a Consuelo sus planes de futuro y le invita a sumarse a ellos, pero ésta, le explica que debe quedarse con sus amigos, le preocupa la tozudez de Matías, empeñado en quedarse, aunque las aguas les lleguen al cuello. Prudencio sigue con su trampa y, a pesar del miedo, comenta a Lola que marcha a rematar el cebo para que Armero pique.

Berengario y Marina le agradecen a D. Anselmo el apoyo que no han encontrado en otros vecinos y le confían sus planes de dar con Esther y tratar de enderezarla. Deciden coordinarse para recoger  y salvar del agua enseres y liturgias, a falta de un milagro que detenga el agua.

Dolores se dedica a pegar la hebra sobre D. Berengario, criticando su proceder y jactándose de que ella lo vio venir. Marina ha localizado a una íntima amiga de Esther y espera su llamada con anhelo.

Mauricio sigue indagando y pregunta a Dolores por si sabe de Fe, pero ésta le sugiere que pregunte a Francisca, que seguro sabe más. Marcela comenta con Matías los enseres que hay que preparar para la partida, pero éste se muestra frío y calculador, se niega a marchar, hay que luchar y defenderse de este atropello.

En La Casona, Raimundo comenta las escasas  posibilidades que hay de detener el llenado. Dependen de que García-Morales se recupere, pero no hay tiempo y no es seguro que lo hiciera, aunque Raimundo cree que está arrepentido. Calculan los equipajes e inventario de enseres que Francisca quiere llevarse ya que según Raimundo, en menos de 48 horas, la plaza tendrá agua, al estilo Venecia.

 

 

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