El secreto de Puente Viejo

Avance semanal de ‘El secreto de Puente Viejo’: El verdadero secreto del Subsecretario al descubierto


La semana del 29 de julio al 2 de agosto en ‘El secreto de Puente Viejo‘:

Capítulo 2130 (Lunes, 29 de Julio): Elsa e Isaac pasan su última noche en Puente Viejo

La actitud de María es férrea y exige a Vilches empezar con las punciones, a cambio ella, ocultara su desconcertante desvarío. María y Vilches están con su nuevo  tratamiento y Fernando les sorprende quedándose atónito ante lo que ve. Exige a Vilches que pare, pero María le asegura que siente calambres y cree que empieza a curarse, se lo demuestra moviendo levemente un pie.

Francisca sigue pensando en la hostilidad de su ahijada, Raimundo confía en que pasará, algo que hace a Francisca recordar una frase de María que le pareció enigmática, asegurando que en poco tiempo todo iba a cambiar.

Lola y Marcela señalizan el lugar donde la primera enterró a su padre y cavilan que, lo más adecuado, será enterrar los huesos en el cementerio. Aprovechan la defunción de una vecina para llevar a cabo su plan, pero cuando se citan, Prudencio les dice que hay cambio de planes.

Elsa e Isaac pasan su última noche en Puente Viejo, lamentan irse y sueñan con un futuro allí, crear una familia y tener cerca a sus amigos. Se despiden emotivamente de Consuelo, Matías y Marcela prometiendo volver.

Irene avisa a Carmelo que ya está en marcha el análisis grafológico de la nota de Fernando, pero le insiste en saber qué está tramando. Carmelo se niega, es una misión arriesgada y cuanto menos sepa, mejor, además le encarga estar junto a Severo al frente de la lucha. Severo arenga a los vecinos para resistir y la asamblea es un éxito.

Raimundo se presenta en el salón Municipal para reiterar al subsecretario que Puente Viejo no se va a rendir. Ya solo, descubrimos que García- Morales besa con afecto una fotografía de Mª Elena, la esposa fallecida de Fernando.

Capítulo 2131 (Martes, 30 de Julio): Dolores no se fía de Esther

Fernando, perplejo por la exhibición motriz de María, pregunta que ha podido provocarlo y Vilches argumenta que ha sido el tesón de la paciente y no tanto, el nuevo tratamiento. María confía plenamente en su recuperación y pide a Fernando que le permita seguir con las agujas y no desvelar a nadie su leve mejoría. María está inquieta esperando su autorización.

Prudencio explica a sus cómplices que hay una solución mejor que desenterrar el cadáver del padre de Lola, ha decidido enfrentarse con Francisca. Lola no cree que solucione nada, pero Prudencio conoce secretos de la de Montenegro y piensa que puede pactar con ella. Pide a Lola que vuelva a trabajar en la bodega, pero ella cree que no debe fallar a Matías y Marcela; justo entonces, son ellos los que deciden despedirla.

Raimundo y Mauricio ponen al día a Francisca de lo acontecido en la asamblea y la reunión con el subsecretario. Ella cree que, contra el poder del estado, poco se podrá hacer. Severo, junto al resto de portavoces de la asamblea, se presentan donde García-Morales para comunicarle que el pueblo se opone a la decisión gubernamental. El subsecretario, convoca a Carmelo a una reunión, alimentando la esperanza de sus compañeros, pero en ésta, el coronel le hace saber que si quieren guerra, la tendrán.

Don Berengario consuela a Esther que, sumida en la congoja, añora a su madre. En el colmado, Dolores tiene un nuevo encontronazo con ella y le dice, abiertamente, que es una veleidosa, algo que molesta a la joven que se marcha sin comprar.

Capítulo 2132 (Miércoles, 31 de Julio): Puente Viejo aislado y desabastecido

Fernando, permite que Vilches prosiga el tratamiento, pero María constata que ni la intensidad ni la presión son las mismas, aunque la enfermera niega cualquier cambio.

Matías y Marcela explican a Lola que la despiden porque creen que Prudencio la necesita. Entre arrumacos y labores, Prudencio le cuenta que ya tiene cita para ir a La Casona. Propone a Francisca aparcar su inquina, de lo contrario, Prudencio le advierte que será a Raimundo, a quien cuente las fechorías que Francisca ha ido sembrando por doquier.

Carmelo comunica a los vecinos la intención del subsecretario de hostigar a los vecinos y dificultarles la lucha. Pronto detectan que ni el coche de línea,  ni ninguno de los encargos que se reciben habitualmente, llegan a Puente Viejo. El alcalde lo confirma, pretende desabastecer el pueblo e incomunicarlo para hundir la moral de los vecinos y hacerlos desistir.

Dolores continúa prejuzgando a Esther y los rumores se extienden lo suficiente, como para que, Don Berengario y Esther, se presenten en el colmado y el clérigo, encarándose con la chismosa de Dolores, declara abiertamente que Esther es su hija.

Irene llega con el análisis del cotejo grafológico que encargó a Anacleto para comprobar si coincide la letra de Fernando con la carta que guardaba el alcalde de Belmonte al morir.

Capítulo 2133 (Jueves, 1 de Agosto): Lola y Prudencio por fin libres de DoñaFrancisca

Carmelo se decepciona al leer en el informe que no se puede precisar que las letras cotejadas sean coincidentes. Irene intenta animarlo, pero el alcalde sabe que, sin esa prueba, no puede acusar a Fernando de estar detrás de todo.

Don Berengario, da todas los detalles sobre cómo se enteró de su paternidad, el fallecimiento de la madre y pide a todos respeto para ambos. Consuelo y Marcela comentan lo chismosa que resulta Dolores, pero Matías les dice que el clérigo ha sido más inteligente y está usando a la de Mirañar en su favor, difundiendo su paternidad y así cesar con más rumores.

Lola espera angustiada el regreso de Prudencio y el prestamista llega satisfecho, parece que Francisca acepta no interferir y dejarlos tranquilos. Prudencio comparte con Matías la alegría por su liberación, aunque aún teme alguna represalia, pero su amigo le asegura que Francisca tiene ahora frentes más preocupantes. Prudencio le adelanta que quiere pedir a Lola en matrimonio, ignorando que Francisca ya cavila con Mauricio, como destruirlo, sin que parezca que ella ha intervenido.

Irene informa a Severo y Carmelo que han forzado el traslado del Dr. Zabaleta a otra localidad. Se reúnen con los representantes de la asamblea y deciden seguir unidos, a pesar de que las condiciones se endurecen y cada vez será peor, además, temen que el resto de vecinos decidan rendirse.

Irene comunica angustiada que el coronel ha decidido cerrar la escuela y Carmelo ha ido, fuera de sí, a buscar a García-Morales. María se enfrenta a Fernando y le culpa de haber obligado a la enfermera a suavizar su tratamiento. Él lo niega, pero ella le recuerda sus progresos y su determinación a mejorar cada vez más. A solas, Fernando maldice.

Capítulo 2134 (Viernes, 2 de Agosto): Don Anselmo se presenta por sorpresa en casa de Don Berengario, pero le recibe Esther

Raimundo y Severo logran evitar el enfrentamiento de Carmelo con García-Morales, ya que el alcalde ha perdido la calma. El Subsecretario les advierte que se pueden  endurecer más las cosas, si no ceden. Empieza a comentarse que algunos lugareños están aceptando la indemnización que les ofrecen y empiezan a marcharse de Puente Viejo. Matías quiere detenerlos, pero su suegro se lo impide, debe respetar sus decisiones.

Lola acepta, conmovida, el anillo de pedida que Prudencio le pone y van a compartirlo con Marcela, Consuelo y Matías que se alegran de la noticia. Por fin se recibe carta de Elsa e Isaac y Consuelo se queda aliviada sabiendo que están muy bien.

María se decepciona cuando ve que Vilches no trae las agujas y le hace un masaje.  Se enfada con Fernando y le culpa, pero éste, niega su intervención. María no le cree y le presiona para que Vilches vuelva a los métodos que usaba, de lo contrario, ella amonesta con irse y buscar su mejoría en otro lado. Vilches se presenta a Fernando y éste, le reprende por desobedecer sus órdenes. La enfermera se arrodilla y le suplica que no le aleje de su lado, está dispuesta a todo con tal de permanecer junto a él.

Francisca no deja de recordar el encuentro con Prudencio y el coraje que le ha provocado su disputa, pero Raimundo le interrumpe contándole las últimas medidas del Subsecretario y le sugiere,  que sea ella, quien contrate un médico para el pueblo. Ella no cree que se consiga nada, pero acepta.

Tiburcio dice a Dolores que se disculpe con Esther por sus comentarios hacia ella y lo hace, pero al final no lo arreglan. Don Anselmo se presenta por sorpresa en casa de Don Berengario, pero le recibe Esther.

 

 

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