El secreto de Puente Viejo

Avance semanal de ‘El secreto de Puente Viejo’: El misterio oculto sobre la madre de Pablo


La semana del 6 al 10 de enero en ‘El secreto de Puente Viejo‘…

Lunes, 6 de Enero: no se emite la serie por ser festivo nacional

El Lunes, 6 de Enero no se emite el capítulo por ser festivo nacional en España.

Capítulo 2240 (Martes, 7 de Enero): La marquesa regresa y Antoñita no sabe por dónde empezar a contarle las novedades

Alicia aguanta el reproche de Tomas, pero no cede ni pide disculpas. A pesar de su descaro, Tomas la encuentra valiente y decide contratarla.

Al llegar a casa, su madre le agradece haber mediado en la disputa con Jesús y le recuerda que tiene pendiente ayudarla a comprender los asuntos de política. Alicia acepta, buscará el momento, pero no le dice que ha encontrado trabajo en la mina, se lo guarda hasta la noche, cuando esta su padre.

La noticia alegra a Encarnación, pero Jesús, sin embargo, no lo tiene tan claro, no entiende porque no lo ha buscado en la fábrica y además, aunque no lo verbalice, teme que estando la marquesa cerca, no sea un lugar muy adecuado para su hija.

Adolfo reacciona ante la amenaza de Marta de sancionar a la mina por irregularidades y se enzarzan en una espiral de acusaciones. Según Adolfo, Marta está despechada por su desencuentro con él y según Marta, Adolfo es un aprovechado, digno hijo de su madre.

Marta llega al ayuntamiento y confiesa al alcalde el fracaso de sus negociaciones, cree que no está preparada para su puesto de concejal, pero Mauricio le anima y le hace ver que lo importante es su actitud y generosidad. Tomás comenta con su hermano la contratación de Alicia y de paso le recuerda que, ya que Pablo ha regresado, se le echa de menos en la mina y quizá debería regresar al negocio familiar.

Francisca ordena a Antoñita que le incluya en la cena con los hijos de la marquesa, está volviendo a ser ella y se le nota. Adolfo informa a D. Ignacio que ha decidido regresar a la mina, cree que su hermano le necesita y confía en que lo entienda, cree además que facilitará el regreso de Pablo. Solozábal lo encaja perfectamente, pero le previene que informe a Rosa, intuye que no lo aceptara de igual modo.

Matías coincide en el ayuntamiento con Marta y se permite celebrarle los reproches que lanzó al señorito Adolfo, escuchó la conversación, sin pretenderlo y quiere aplaudirle por su determinación. Rosa aparece, de repente, y le acusa de ser la culpable de que Adolfo deje la fábrica. La marquesa regresa y Antoñita no sabe por dónde empezar a contarle las novedades.

Urrutia comenta con D. Ignacio lo revuelto que está el pueblo a cuenta del hospedaje de los toreros y le agradece de nuevo la invitación a la corrida. El empresario sigue preocupado por el ambiente familiar y se lamenta de los reproches que está recibiendo. Urrutia cree que hay que dejar que el tiempo pase y aprovecha para comentar que se ha arreglado con su esposa, pero le ha prometido que ya no habrá secretos entre ellos y teme que a la larga descubra que no es cierto.

Manuela intenta animar a Pablo y le recuerda que debe aceptar la nueva realidad y ayudar a Carolina en ese trance, pero el muchacho se siente impotente, ni siquiera sabe cómo tratarla. Carolina no ha podido evitar escuchar la conversación y cuando Pablo se marcha, se arroja desconsolada a los brazos de Manuela, pero por mucho que trata de aliviarla, la joven se siente morir, no cree que pueda dejar de querer a Pablo nunca.

Capítulo 2241 (Miércoles, 8 de Enero): Mauricio se presenta en La Habana y está a punto de ver a Francisca

Rosa está furiosa y culpa a Marta de malmeter para que Adolfo abandone la fábrica y vuelva a la mina. Carolina sigue hundida y Manuela le habla del aprendizaje en la adversidad y de que llegaran tiempos mejores, pero la joven es incapaz de imaginarlo.

Rosa pide perdón a Marta, y su hermana acepta, aunque ninguna parece demasiado aliviada. D. Ignacio pide a Urrutia que anime a Pablo a reincorporarse a la fábrica y así lo hace, sincerándose con el muchacho y comentándole lo mucho que le necesita, sobre todo ahora que se va a doblar la producción. Pablo lo prefiere, necesita centrarse y está dispuesto a deslomarse con tal de no pensar, pero aprovecha para preguntar a Jesús algo que le reconcome, quiere saber sobre su madre y sabe que Urrutia la conocía.

Doña Isabel regresa, justo a la hora, en que la cena está dispuesta y todos, incluida Francisca, esperan al servicio. El reencuentro es afable y los  hijos comentan la discreción de su madre que nunca mencionó a su huésped, congratulándose ambas  de su complicidad.

Mauricio se presenta en La Habana para negociar con Adolfo y Tomas, ciertas exenciones municipales a cambio de una donación de la familia para financiar el segundo médico en Puente Viejo. Los del Viso aceptan, pero Adolfo manifiesta su queja por el trato recibido de Marta y comenta su falta de tino para resolver estos asuntos.  Una vez solos, Tomas le dice que se le ha visto el plumero, se nota que tiene algo personal con la hermana de su prometida.

Los hermanos cavilan sobre el viaje de su madre y el capataz  se asombra de no haber sido informado de su regreso. Antoñita pone al día a la marquesa de lo ocurrido con Francisca y de la presentación de Pablo como hijo natural de Solozábal, pero interrumpe Maqueda, deseoso de despachar con Doña Isabel. La marquesa decide posponerlo.

Alicia llega a La Habana en su primer día de trabajo, pero se tropieza con la marquesa que la confunde con una ladrona. Alicia informa a Damián que ha encontrado trabajo en la mina. En su primer día, consulta su atuendo con su madre que la mira con orgullo, pero le previene que la marquesa ha regresado y tendrá que validar su contratación.

Mauricio informa a Marta y a Matías lo pactado con los de El Viso sobre las donaciones, algo que a Marta, le parece injusto, pero el alcalde le dice que terminara por entender, es la forma en que funciona el mundo.

Capítulo 2242 (Jueves, 9 de Enero): Adolfo, Rosa y Marta, una relación cada vez más enredada

Urrutia no responde a Pablo, se queda atascado, incapaz de hablarle de su madre y le insiste es que es a D. Ignacio, a quien debe preguntar. Urrutia previene a Solozábal de la curiosidad de Pablo por saber de su madre y el empresario se queda pensando en cómo encarar ese asunto.

Rosa comenta a su prometido la estupenda impresión que ha recibido de su madre, dispuesta a todo para ayudarla con la boda. D. Ignacio se desahoga con Manuela, teme dar explicaciones a Pablo sobre su madre ya que son asuntos que el empresario intentó olvidar y el ama de llaves le aconseja no repetir los mismos errores. Marta entrega a Adolfo la documentación necesaria para formalizar la donación de su familia y aunque ambos intentan ser correctos, ella no puede evitar culparle de la bronca que su hermana le echó por su marcha de la fábrica.

Alicia entrega a su madre una serie de libros sobre el capital y la revolución obrera, pero Encarnación le explica que nunca los entenderá, necesita aprender de otro modo por lo que la hija debe reflexionar el mejor modo. Adolfo detecta en el enfado de Marta algo personal, cree que sigue interesada en él, pero ésta le pide que se centre en Rosa y la deje a ella en paz.

D. Ignacio pasea con Pablo e intenta explicarse, pero le resulta imposible rememorar aquellos tiempos y el paseo se frustra, Pablo no tiene paciencia y rechaza acompañarlo. A solas, observamos que alguien los vigila.

La marquesa acusa a Alicia de ser una ladrona y no atiende las explicaciones de la joven hasta que llega Tomás y le informa de las novedades. Doña Isabel acepta los argumentos de su hijo para contratarla, pero se niega a disculparse, como le sugiere su hijo.

La marquesa recibe a Rosa y la embauca con los detalles de la boda. El capataz vuelve a intentar encontrarse con ella, pero, de nuevo debe retrasar sus ganas. Francisca intenta sonsacar a Antoñita sobre el viaje de la marquesa y, de paso descubrir, si la sirvienta le oculta algo.

Alicia le cuenta a Damián el encontronazo con la marquesa y éste le recomienda evitarla, pero la joven sabe que tarde o temprano se encontrarán.

Capítulo 2243 (Viernes, 10 de Enero): Francisca sale a dar un paseo por Puente Viejo

Marta sorprende a Pablo por la calle e intenta animarlo, ninguno se percata de que alguien les sigue. D. Ignacio comenta con Urrutia el fracaso en el primer intento de contarle a Pablo cosas del pasado y de su madre, cree que lo mejor es esperar a que vaya cerrando heridas, pero Urrutia no piensa lo mismo y se lo dice.

Las tres hermanas coinciden en que han soñado con su madre y deciden escribirle una carta. Urrutia revisa con Damián el estado de la maquinaría para asegurarse que está todo en orden, pero Damián protesta y alega que hacen trabajar demasiado a los obreros y eso es peligroso. Jesús le hace ver que el contrato hay que cumplirlo y el obrero le reprocha su frialdad con los trabajadores.

En la carta para su madre, Rosa le cuenta que se casa en tres meses y lo feliz que está, además de hablarle de su futura suegra y de lo bien que se porta con ella. Carolina y Pablo se encuentran en la plaza y comparten su angustia. Ambos saben que deben tratarse como hermanos y confiar en que todo este dolor pasará, aunque dudan que eso pueda ocurrir. Alguien les sigue, pero no se dan cuenta.

Matías acusa a Alicia de imprudente, teme que quiera volver a discurrir una acción revolucionaria, pero ella le promete que no y le asegura que, desde dentro, pasará más desapercibida. Maqueda toma un trago y confía a Matías su incapacidad para confesar a alguien sus sentimientos y el tabernero le aconseja ir de cara y mostrar  su aprecio. Mauricio se decide y comenta a Marcela que la encuentra rara, sabe que algo le pasa y quiere ayudarla.

La marquesa presiona a su hijo Adolfo, cree que se equivoca de hermana  al elegir esposa y aún está a tiempo de rectificar, pero su hijo le recuerda que la deshonró y es su deber cumplir. Debe respetar su decisión, como la de regresar a la mina o la donación efectuada al ayuntamiento.

A la madre, le gusta su determinación,  le recuerda mucho a alguien, pero no le precisa a quién. Adolfo y Tomas comprueban que Alicia es eficiente y muy trabajadora. Francisca y la marquesa se tantean, la primera quiere saber los motivos del viaje de la segunda, pero Doña Isabel no suelta prenda. Planifican la reaparición de Francisca que informa a la marquesa su deseo de simplificar las cosas, no necesita fiesta, le basta con salir a dar un paseo por Puente Viejo.

 

 

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