El secreto de Puente Viejo

Avance semanal de ‘El secreto de Puente Viejo’: D. Ignacio tratado como un asesino


La semana del 21 al 25 de octubre en ‘El secreto de Puente Viejo‘…

Capítulo 2189 (Lunes, 21 de Octubre): D. Ignacio tiene los días contados en Puente Viejo

La marquesa se molesta con Adolfo por no haberle contado lo de Rosa, pero lo acepta, a pesar de que detesta a D. Ignacio.

Iñigo se acerca al hostal dispuesto a incendiar la cocina, pero reconoce la americana que Tomas ha dejado en la silla del bar y deduce, que es él quien está con Marcela y no Matías, por lo que desiste. Ajeno a esto, Tomas declara a Marcela lo mucho que le añora y ella le confiesa que, con su marido, la discusión es constante. Le ha descubierto con una pistola y teme una tragedia si son descubiertos.

La marquesa cierra el trato y compra las tierras para Francisca, pero se aprecia que se queda con una buena tajada. Adolfo cuenta a Tomas su sorpresa al comprobar que su madre ha descubierto lo de Rosa y tiene su permiso para seguir cortejándola. A Tomas, algo no le encaja. La marquesa pospone el ataque a Matías al saber por Maqueda que su hijo estaba en el hostal.

Antoñita repasa para Francisca los cambios sufridos en Puente Viejo y el devenir de sus vecinos. Tomas informa a su hermano que su madre compra tierras en vez de invertir en la seguridad de la mina. Matías trata de frenar el ímpetu de Alicia explicándole lo imposible de su relación, pero ella no cede y terminan por besarse apasionadamente.

Ignacio comenta a Urrutia su dificultad para lograr que Rosa le obedezca, pero no acepta su consejo, cree que la marquesa es muy peligrosa y acabaría dañando a su hija. Rosa desahoga con Marta su amor por Adolfo y aunque lo intuye menos apasionado, se siente correspondida.

El alcalde visita a Manuela para disculparse por el accidente sufrido y asegurarle que van a reparar la zona. D. Ignacio recibe la llamada de Ramón, su pariente auditor, anunciando su llegada y avanzándole que sus días en Puente Viejo se acaban.

Capítulo 2190 (Martes, 22 de Octubre): Dolores informa a Marcela que corre el rumor de que Matías se entiende con Alicia

Ignacio se teme lo peor, presiente que puedan despedirlo. Urrutia entrega a Encarnación una carta de Pablo. Marcela se sorprende al ver al alcalde muy trajeado y éste le confiesa que tiene una cita y, aunque puede que salga escaldado, se ha arreglado para la ocasión. Mauricio se presenta en La Casona e invita a Manuela a almorzar, pero el ama de llaves, con mucho tiento, le hace ver que confunde sus sentimientos y no puede haber nada entre ellos.

Carolina comparte la carta de Pablo, pero ninguna aprecia que Pablo está pasándolo mal. Le han robado el paquete y se intuye mucha tristeza. Marta decide citarse con Adolfo, pero esta vez, sin encargos. Parece dispuesta a no refrenar sus impulsos, Adolfo la mira intensamente y decide hablar con sinceridad, están a punto de besarse.

La marquesa se indigna por el interrogatorio de sus hijos, pero termina por aclararles que su marido le dejo un dinero y ha decidido invertirlo en esas tierras para diversificar el patrimonio. Antoñita le informa que Raimundo ha regresado y la marquesa, muy molesta, le exige que Francisca no se entere bajo ningún concepto.

Raimundo abraza a Matías y les cuenta las vueltas que ha dado buscando a su mujer. Celebra encontrarles juntos y dichosos. Ambos disimulan sus desavenencias. Mauricio cuenta a Marcela el plantón que le han dado y Marcela la llegada de Raimundo. Ambos coinciden en lo extraño que resulta la desaparición de Francisca.

Matías se cita con Alicia y se disculpa, siente que no está siendo honrado con su mujer, pero la joven le persuade de que lo mejor es vivir el presente y terminan dejándose llevar por la pasión. Dolores informa a Marcela que en el pueblo corre el rumor de que Matías se entiende con Alicia.

Capítulo 2191 (Miércoles, 23 de Octubre): Francisca mira con nostalgia por la ventana sin saber que su marido se encuentra cerca de allí

Cuando Marta y Adolfo están a punto de besarse, ella se retrae, a pesar de la insistencia del joven, tiene claro que está traicionando a su hermana. Decide que se acabó su papel de mensajera y se lo comunica a Rosa, no está dispuesta a ser su celestina.

Carolina presiona a D. Ignacio y al Capitán Huertas para tratar de aliviar la situación de Pablo. Carolina se desahoga con Encarnación, pero aparece Alicia y reprende a su madre por ser afectuosa con los que sirve. Rosa intenta comprender la negativa de Marta, pero su hermana solo le cuenta que la marquesa ha descubierto el romance y quiere evitar disgustos.

Llega Ramón, el primo auditor, e informa a D. Ignacio que el castigo familiar se ha levantado, debe regresar a Bilbao a gestionar una de las empresas del grupo. Un periodista, al que no vemos la cara, continúa investigando a D. Ignacio al que identifica como un asesino.

Matías retoza con Alicia y se siente culpable del engaño, pero no puede evitar dejarse arrastrar por la pasión que se desata entre ambos. Raimundo quiere ver a su nieto, pero Marcela cubre a su marido y el de Ulloa simula creerse el engaño. Marcela decide encararse con Matías y preguntarle si es cierto su lío con Alicia.

Francisca extraña tiempos mejores y encarga a Antoñita que le traiga flores de un campo al que ella solía acudir con su marido. Tomas se percata de la desazón de su hermano y a pesar de su insistencia, solo atisba a saber que sus cuitas se deben a Marta, la mayor de las hermanas.

Antoñita recoge flores para Francisca y coincide allá con Raimundo, pero la sirvienta se marcha en cuanto el señor le pregunta si conoce a su mujer. Francisca mira con nostalgia por la ventana sin saber que su marido se encuentra cerca de allí.

Capítulo 2192 (Jueves 24 de Octubre): Encarnación descubre el noviazgo entre Carolina y Pablo

Ramón informa a Solozábal que la auditoria confirma su impecable gestión, de ahí, la decisión familiar que marca su regreso. D. Ignacio le pide discreción, quiere ser él quien informe a sus hijas. Urrutia debe decidir, si vuelve a Bilbao o prefiere quedarse.

Encarnación previene a su hija del posible traslado y le reprocha su impertinencia con Carolina. Encarnación sorprende a Carolina tratando de fugarse con una mochila repleta de víveres y descubre que, entre ella y Pablo, hay un noviazgo. D. Ignacio les comunica el regreso a Bilbao y la reacción de sus hijas le desconcierta, ninguna quiere volver.

Matías intenta explicarse y asegura a Marcela que su relación con Alicia es estrictamente revolucionaria, pero la posadera comprende que ella y su hija están en un segundo plano. Raimundo regresa nostálgico de su paseo. En una tertulia con D. Filiberto y el Capitán Huertas, averigua  que Matías fue el activista sindical que provocó la huelga en la mina.

Raimundo recuerda a su nieto, que a veces hay que elegir y distinguir las prioridades, tiene una familia y un negocio que atender, la revolución no debe hacerle perder lo más importante. Matías le asegura que sabe lo que se hace, pero el abuelo sospecha que no. Marcela cuenta a Tomas que Matías la engaña y cuando trata de consolarla, le aconseja que se vaya, no puede ayudarla.

Francisca recibe las escrituras de las fincas compradas y constata que la cifra es inferior a la entregada, pero Isabel le explica que es una medida para pagar menos impuestos y la de Montenegro calla. Antoñita irrumpe y comenta a su señora, por lo bajini, el encuentro con Raimundo.

Adolfo sigue abstraído y descuida ciertos asuntos de la mina que Tomas le insiste en rematar. Adolfo espera a Marta, pero ella no se presenta.

Capítulo 2193 (Viernes, 25 de Octubre): Raimundo decide seguir buscando  a Francisca, percibe que está cerca

Ignacio se queda desolado ante la reacción de sus hijas. D. Ignacio trata de razonar con Rosa, pero es imposible, no está dispuesta a renunciar a Adolfo y su padre, no cree que nada que proceda de la marquesa, pueda traer algo bueno.

Marta se siente presionada por Manuela y termina contándole como escapó del beso con Adolfo. El ama de llaves queda impactada, intuye lo grave de la situación y exige a Marta, persuadir a Rosa, de que lo mejor es el regreso a Bilbao.. D. Ignacio reúne a sus hijas y les exige aceptar la realidad, deben regresar, por el bien de toda la familia.

Adolfo acepta la bronca de Tomas y termina por confesarle sus tribulaciones. Ha jugado con fuego, se ha enamorado de Marta y cree que ella también siente algo. Antoñita le cuenta a la marquesa la inquietante coincidencia de encontrar a Raimundo, en el mismo lugar, donde Francisca la envió a por flores.

Tomas se lleva a su hermano al hostal con la excusa de vigilarlo, pero aprovecha para saludar a Marcela y ésta se disculpa por sus lamentos de la víspera, no quiere usarlo de paño de lágrimas. La marquesa visita a Francisca y le muestra su preocupación por los retrasos en las compras, llevara su tiempo conseguir que Francisca recupere su status de terrateniente de Puente Viejo.

Raimundo percibe el desgaste entre Marcela y Matías, y sus intentos de ocultarlo;  la tensión entre ellos, es palpable. Raimundo decide seguir buscando a su mujer, pero antes, se despide de Mauricio y le revela, con cierto pudor, la sensación de que Francisca está cerca y le está llamando.

Raimundo se encara con Matías, le exige sinceridad, pero el nieto se hace el despistado y el abuelo le espeta lo que ve y lo que escucha, tiene abandonada a su familia y sabe lo de su querida.

 

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