El secreto de Puente Viejo

Anselmo y Berengario, un mar de lágrimas en su último adiós


Los párrocos del pueblo han querido tener un momento a solas antes de que se marcharse para siempre. Ambos, muy emocionados, se han agradecido todo ese tiempo que han pasado uno al lado del otro. ¡Qué momento más emotivo! Estamos seguros de que ni Don Berengario ni Don Anselmo se olvidarán de lo buen compañeros que han sido durante todo este tiempo.

Fuente: antena3.com